SALMO DEL CORAZON POBRE

Jaume Boada i Rafí O.P. – Peregrino del silencio  

 

 

Salmo del corazón pobre

 Sin poderes, desnudo de mi mismo, Señor del alba, quiero ser ante ti.

 Tú el absoluto de mi vida.

Tú el único amor de mi existencia, de mi ser libre.

Tú el amor que me invita a ser cercano a los hermanos.

Tú lo decisivo, lo último, lo radical de cuanto soy.

Tú la meta, el origen, el sentido, la razón de mis razones.

Tú el Señor, mi Dios, mi Salvador, mi Todo.

 

Así te quiero, Señor Jesús, así te sigo.

Así te quiero, como mi riqueza y el poder de mi pobreza.

Así te quiero, todo en mi corazón de pobre.

Así te quiero, así te amo, Señor.

Así te quiero en mi pecado y en mi nada.

Así te quiero en mis limitaciones y en mi miseria.

Así te quiero, desbordando con tu gracia mi pobreza.

 

No quiero, Señor Jesús, bastarme a mí mismo.

No quiero, Señor Jesús, ser autosuficiente, yo solo.

No quiero, Señor Jesús, ser el dueño de mi vida.

No quiero, Señor Jesús, considerarme más que mi hermano.

No quiero, Señor Jesús, ser yo el centro de lo que vivo.

No quiero, Señor Jesús, ser protagonista de mi historia.

No quiero, Señor Jesús, ser, en mi orgullo, ciprés al cielo.

No quiero, Señor Jesús, ser el primero en todo y sobre todos.

 

Ayúdame a decir sí a ser último, como tú.

Ayúdame a decir sí a tener unas manos extendidas que buscan ayuda.

Ayúdame a decir sí para contar contigo y con el hermano.

Ayúdame a decir sí a un corazón manso y humilde.

Ayúdame a decir sí a morir, a perder la vida, a gastarla por ti y por los hermanos.

Ayúdame a decir sí a necesitarte, a necesitarte en mi vida, a saber acoger la mano amiga del hermano.

Ayúdame a decir sí para reconocer la necesidad de tu perdón y de tu gracia.

 

Quiero que mi vida te pertenezca y more en tus manos.

Quiero que mi vida se haga vida en tu vida.

Quiero que mi vida se arraigue en ti como el tronco en la raíz.

Quiero que mi vida dependa de ti como el río del manantial.

Quiero que mi vida encuentre su camino en tu camino.

 

Te necesito, Señor Jesús: sin ti mi vida no tiene sentido.

Te necesito, Señor Jesús: tú eres el Dios y Señor mío.

Te necesito, Señor Jesús: contigo todo es posible.

Te necesito, Señor Jesús: estoy hecho a ti y sin ti no sé existir.

 

Deseo, suplico, Señor, me concedas un corazón libre, pobre, sin cosas.

Un corazón libre, sin murallas, sin barreras.

Un corazón libre, sin instalaciones ni ataduras.

Un corazón libre, sin caminos hechos ni veredas pisadas.

Un corazón libre, sin seguridades ni cálculos egoístas.

Señor, concédeme un corazón libre, sin mesa puesta ni cama hecha.

Un corazón libre, sin poderes que aplasten al hombre, sin diplomas sonoros ni títulos que engrandezcan.

 

Tú, Señor del alba, llena mi corazón de tu Espíritu.

Tú, Señor del alba, hazme manso y humilde de corazón, pobre.

 

 

3 pensamientos en “SALMO DEL CORAZON POBRE

  1. Ivan Marinovic dice:

    No creo que sea tristeza sino sencillez y austeridad.

  2. que bonito es todo lo que he leído, y las fotografías son mmuy bonitas también, aunque todo un poco triste.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s